Bajo el lema ‘Nos lo tomamos a pecho’, la Asociación Española Contra el Cáncer reivindica una “atención centrada en la persona, humana e integral”
Manzanares se volvió a volcar este sábado con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en la marcha rosa con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama. El acto, que contó con una amplia representación municipal, sirvió para dar lectura al manifiesto anual de la asociación y poner en valor el acompañamiento constante que realiza la junta local en nuestra localidad.
Miembros de la Corporación municipal, integrantes de la junta local de la Asociación Española Contra el Cáncer, vecinos y vecinas de Manzanares caminaron juntos en la tarde del sábado en la marcha solidaria contra el cáncer de mama. Una enfermedad de la que se prevén más de 38.000 nuevos diagnósticos en España a lo largo de 2026 y con la que actualmente conviven más de 516.000 personas. Así lo aseguró la presidenta de la junta local, Encarni Sobrino. La máxima responsable de la asociación en Manzanares destacó la excelente respuesta de la ciudadanía, al tiempo que agradeció el respaldo continuado del Ayuntamiento de Manzanares para poder llevar a cabo sus actividades.
Por su parte, la primera teniente de alcalde, Prado Zúñiga, alabó la labor diaria de la junta directiva de la AECC Manzanares y de su presidenta, destacando su compromiso voluntario “en el apoyo y acompañamiento a pacientes y familiares en todas las fases de la enfermedad”, más allá de la organización de actividades. Asimismo, la también concejala de Servicios Sociales hizo especial hincapié en la importancia de la detección precoz y de los programas de cribado en Castilla-La Mancha, que facilita mamografías gratuitas cada dos años a personas de entre 45 y 70 años. “Esa mamografía salva vidas”, remarcó Zúñiga, recordando que el diagnóstico en fases tempranas permite alcanzar tasas de supervivencia superiores al 95 %.
Durante el encuentro se dio lectura al manifiesto elaborado por la Asociación Española Contra el Cáncer bajo el lema ‘Nos lo tomamos a pecho’. El texto hizo un llamamiento a instituciones, profesionales y ciudadanía para garantizar una “atención centrada en la persona, humana e integral” que vaya más allá del tratamiento médico, abarcando el bienestar emocional, laboral y social de las personas afectadas.
Como subrayó el manifiesto, “detrás de cada diagnóstico hay una mujer o un hombre con una experiencia única y unas necesidades que también son únicas”, por lo que escuchar a las pacientes debe ser el pilar fundamental de los cuidados.






