Una furgoneta municipal prestará servicio a las casas de enfermos saharauis en Argel

El alcalde de Manzanares, Julián Nieva, entregó las llaves y documentación del vehículo a representantes de la asociación ‘Hausa’

El Ayuntamiento de Manzanares entregó a la asociación comarcal ‘Hausa’, de ayuda al pueblo saharaui, una furgoneta que prestaba servicio en la agrupación local de Protección Civil. A través de la asociación Amal, de Santurce, se destinará a las casas de enfermos saharauis de Tementafus y Bir Jadem, en Argel.

El alcalde de Manzanares, Julián Nieva, entregó las llaves y documentación del vehículo a Juan Manuel del Rey en un sencillo acto en la plaza de la Constitución en el que también estuvieron presentes la concejala de Cooperación al Desarrollo, Paqui de la Cruz; el portavoz del Equipo de Gobierno, Pablo Camacho; y representantes locales de la asociación ‘Hausa’. “Agradecidísimos al ayuntamiento en nombre del pueblo saharaui, de la delegación saharaui y de las asociaciones”, dijo Del Rey.

Según el acuerdo de la Junta de Gobierno Local del pasado 26 de febrero, se trata de una subvención en especie que realiza el Ayuntamiento de Manzanares a la asociación Amal, de Santurce. Tras la adquisición de un nuevo vehículo para el Centro Ocupacional, adaptado al transporte de personas con movilidad reducida, el que venía utilizándose para este fin se ha destinado al servicio de Protección Civil, que deja así de utilizar la furgoneta Renault Traffic que ahora se dona ante el interés mostrado por las asociaciones de ayuda al pueblo saharaui.

La asociación Amal Santurtzi desarrolla desde hace varios años un programa de cooperación en los campos de refugiados saharauis con financiación del Ayuntamiento de Manzanares a través de la convocatoria municipal anual de cooperación al desarrollo. En concreto, se ocupa de casas de enfermos situadas en el entorno de Argel, capital de Argelia, y a las que se destinará este vehículo.

El alcalde de Manzanares expresó el agradecimiento municipal a la asociación ‘Hausa’ por su labor continuada de solidaridad con un pueblo, el saharaui, con el que existe una “deuda histórica”, según Julián Nieva.