El IES Azuer gana un premio en el concurso internacional ‘Ciencia en Acción’

Fue reconocido en la modalidad de laboratorio de Biología con una investigación sobre la galeruca del olmo

Una investigación realizada por alumnos del IES Azuer de Manzanares ha obtenido el primer premio en la modalidad de laboratorio de Biología en el concurso internacional de Ciencia en Acción 2019 celebrado en Alcoy. Allí presentaron su trabajo sobre la galeruca del olmo y un nuevo método de tratamiento basado en trampas ecológicas.

El primer fin de semana de octubre se celebró en Alcoy (Alicante) esta vigésima edición del concurso internacional ‘Ciencia en Acción 2019’, dirigido a estudiantes, profesores, investigadores y divulgadores de la comunidad científica, en cualquiera de sus disciplinas. Su principal objetivo es presentar la ciencia de una manera atractiva y motivadora, de modo que la juventud y el gran público se interesen por ella.

El proyecto de investigación sobre la plaga de galeruca realizado por el IES Azuer fue defendido por Mario Manzanares y Alejandro Salado, de 1º de ESO, y por Javier Manzanares, de 3º ESO, bajo la dirección del profesor de Biología y Geología José Luis Olmo Rísquez. Fue calificado con el primer premio en la modalidad de laboratorio de biología, siendo el único presentado por Castilla-La Mancha entre los más de 200 llegados desde otras comunidades y países del mundo.

El trabajo, titulado ‘Investigaciones sobre la galeruca del olmo (Xanthogaleruca luteola) en Manzanares (Ciudad Real) con estudios preliminares de un nuevo método de tratamiento basado en trampas ecológicas’, trata de presentar e intenta solucionar el problema de la plaga que afectó a los olmos de Manzanares, unos árboles muy típicos de avenidas y parques.

Para ello se realizó una catalogación de los olmos infectados, se estudió su ciclo de vida mediante la toma de imágenes y grabaciones en el laboratorio, la distribución del número de huevos y puestas por hoja y se empleó, por primera vez para la galeruca, un nuevo método para su tratamiento basado en trampas con forma de cono que impiden la bajada al suelo de la larvas. Las ventajas de este método son su fácil utilización y bajo coste, además de ser un método ecológico.

La galeruca, también conocida como el escarabajo o vaquita de los olmos, es un pequeño coleóptero de 5 a 7 milímetros, de color amarillo verdoso con bandas negras, que en primavera comienza a alimentarse de las hojas del olmo. Poco después se reproduce y pone huevos sobre el envés de las hojas, de donde salen unas pequeñas larvas muy voraces que en dos semanas se desarrollarán y bajarán al suelo para transformarse en pupas de las que saldrán nuevos escarabajos, completándose así su ciclo de vida. Dependiendo de las condiciones, puede generar de dos a cuatro generaciones anuales.

La galeruca se puede convertir en plaga y ocasionar defoliaciones muy severas por la alimentación de las larvas y de los escarabajos adultos, lo que puede debilitar al olmo, permitiendo la entrada de otras plagas y provocarles la muerte. Para los ciudadanos no ocasiona graves problemas, exceptuando las molestias de su número ya que se meten en las viviendas en busca de un refugio ideal para hacer la fase de pupa o esconderse del frío y la lluvia con la llegada del otoño-invierno. De forma indirecta, puede ocasionar la muerte de ramas, que se pueden romper y en estos casos crear situaciones de peligro para los ciudadanos.

Para su tratamiento pueden utilizarse varios métodos, siendo el más empleado la endoterapia arbórea, con un tratamiento anual cuando el olmo presenta todas sus hojas. De esta forma se evita eliminar especies beneficiosas e intoxicaciones a las personas u otros vertebrados.

Para elaborar esta investigación, el equipo del IES Azuer evaluó 384 olmos (el 35% de los existentes en Manzanares) pertenecientes a las especies Ulmus pumilla (Olmo de Siberia) y Ulmus minor (Olmo común), en la que se incluyen variedades como los olmos bola. Se realizaron varias inspecciones a lo largo de los años 2018 y 2019.

Como en otros muchos puntos de España, el número de árboles infectados con la galeruca fue del 99 % y de ellos, casi el 50 % con un alto grado de infección y el resto con un grado medio o bajo. Estos resultados, según la investigación, se deben a que estos últimos años los inviernos han sido muy suaves y los veranos muy calurosos debido al cambio climático que está sufriendo La Tierra. Es un ejemplo más de como el cambio climático favorece la proliferación de plagas.