El exalcalde de Manzanares responsabiliza a Acciona de los vertidos sin depurar al Azuer

En marcha el juicio por posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente

Este martes comenzó en Ciudad Real el juicio en el que se acusa por posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente a los alcaldes y concejales de Medio Ambiente de Manzanares y Membrilla en 2013 y 2014, así como a tres bodegas de estos municipios, por los vertidos sin depurar realizados al río Azuer en las campañas vitícolas de esos años.

El exalcalde de Manzanares, Antonio López de la Manzanara, declaró este martes que la empresa Acciona era la responsable del control de los vertidos que, según la Fiscalía, afectaron al parque nacional de las Tablas de Daimiel.

Así lo ha testificó en el juicio que comenzó este martes en el que se le acusa de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente junto al concejal de Medio Ambiente en esos años, Manuel Martín Gaitero; al alcalde de Membrilla, Manuel Borja, y a la concejala de Medio Ambiente de ese municipio, Trinidad Alcaide Jiménez. La Fiscalía pide una pena de dos años y medio de cárcel para los cuatro representantes municipales por estos hechos.

También están acusados de un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente los administradores mercantiles que en ese momento tenían las cooperativa Jesús del Perdón y Galán de Membrilla, y Bodegas Don Quijote: Félix Cano, Agustín Fuentes y Santiago Cantarero, respectivamente.

Según informa la agencia Europa Press, en sus respuestas a la Fiscalía, Antonio López de la Manzanara dijo que entre 2011 y 2015, durante su mandato, la empresa Acciona, encargada de la gestión de la depuradora, fue responsable del control de los vertidos. Añadió que el Ayuntamiento no podía sancionar a ninguna bodega al no existir un reglamento de vertidos y que desconocía si los parámetros en los vertidos eran elevados. El exalcalde de Manzanares aseguró que, hasta fecha de los hechos, esta depuradora “era la mejor de Castilla-La Mancha” y que hasta 2013 “las cosas funcionaban con normalidad”. Declaró que hasta después de la inspección y primera toma de muestras de 2013 no supieron que “algo no iba bien”.

Manuel Martín-Gaitero coincidió con López de la Manzanara en que “efectivamente, se trataba de la mejor depuradora” y que estuvo presente en las inspecciones realizadas por el Seprona de la Guardia Civil en 2013 y 2014.

Estas inspecciones ocurrieron cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza detectó cambios en las propiedades organolépticas del río Azuer e iniciaron una investigación que concluyó con un atestado en el que se determinó que dos cooperativas, coincidiendo con la época de vendimia, habían vertido residuos sin tratar al alcantarillado municipal.

Según la Fiscalía, esto ocurrió sin que los alcaldes de los dos municipios afectados, ni sus concejales de Medio Ambiente, pidieran informes a la Confederación Hidrográfica del Guadiana para autorizar vertidos ni tampoco le exigieron a las empresas de las que provenían que los trataran previamente.